- Antes de viajar hay una videollamada de evaluación: así se sabe, antes de comprar el pasaje, si su caso puede tratarse con ablación.
- El viaje son cuatro o cinco días: llegar, estudios, procedimiento ambulatorio y una revisión antes del vuelo.
- El seguimiento se realiza desde su país, y lo que ocurre si el nódulo recrece se dice antes y por escrito.
Cuando se viaja para un tratamiento, conviene que todo lo que se pueda saber de antemano quede resuelto antes del vuelo. Lo que sigue es la lista de preguntas que un paciente bien informado hace a cualquier clínica del mundo, y la respuesta concreta para la unidad internacional del Dr. Jacobo.
1. ¿Cómo sé, sin viajar, si mi caso puede tratarse con ablación?
Con una videollamada de evaluación, después de enviar la sonografía y las biopsias que tenga. En ella el Dr. Jacobo revisa los estudios y le indica si su caso puede tratarse con ablación, qué estudios faltan y qué técnica corresponde a su nódulo. El consultorio responde el formulario o el WhatsApp normalmente en un día laborable, en hora dominicana, y coordina la videollamada, los estudios y las fechas.
2. ¿Quién hace el procedimiento y con qué anestesia?
Lo realiza el mismo médico que le evaluó, un cirujano oncólogo, con anestesia local y viendo el electrodo en pantalla todo el tiempo. Las guías piden anestesia local, no general ni sedación profunda, porque permite detectar a tiempo cualquier cambio en la voz. Es una pregunta que conviene hacer siempre: quién evalúa, quién trata y con qué.
3. ¿Cuántos días necesito?
- 01Día 1: la llegadaEl aeropuerto del Cibao, en Santiago, tiene vuelos directos desde Nueva York, Miami y otras ciudades. HEMA está a unos quince minutos.
- 02Día 2: estudiosLaboratorios y valoración cardiológica en el mismo hospital donde se realiza el procedimiento.
- 03Día 3: el procedimientoEs ambulatorio y se realiza con anestesia local. Regresa a su alojamiento el mismo día.
- 04Día 5 o 6: revisión y vueloUna revisión antes de volar, 72 horas después del procedimiento.
No es necesario venir acompañado: el procedimiento se realiza con anestesia local y no requiere ingreso. Aun así, es agradable tener compañía, y una persona es bienvenida en la consulta y en el centro.
4. ¿Qué incluye el costo?
Se entrega por escrito en la evaluación, antes de que decida nada, y por centro. Conviene preguntar en cualquier clínica tres cosas: si los estudios previos están incluidos o se facturan por separado, si el costo cambia con el tamaño del nódulo, y qué pasa con una segunda sesión si hace falta. Las tres respuestas forman parte de la información de costo que se entrega por escrito.
5. ¿Cómo se realiza el seguimiento a distancia?
Después del procedimiento no hay que volver a volar. Las sonografías de control, al mes, a los tres, a los seis y al año, se las realiza en su país, con su radiólogo, y el Dr. Jacobo las revisa y, si es necesario, habla directamente con el radiólogo que las realice. La función tiroidea se revisa en esos mismos controles, con analíticas realizadas allí.
6. ¿Y si el nódulo recrece?
Es una pregunta que conviene hacer, y que no siempre se hace. Entre uno y dos de cada diez nódulos recrece en el seguimiento largo, según la literatura. Se ve en los controles y se decide entonces: una segunda sesión, cuyo costo se indica aparte, o en algunos casos cirugía. Se le explica antes y queda por escrito.

