- Cuatro sonografías en el primer año, al mes, a los tres, a los seis y a los doce meses, realizadas con su radiólogo, y después, una cada uno o dos años.
- En cada control se comparan el volumen con la medida anterior y la función tiroidea con la analítica, y el nódulo tratado cambia de aspecto y conviene que su radiólogo lo sepa.
- Una videollamada de seguimiento se agenda cuando algo cambia: el volumen sube, vuelven los síntomas o la TSH no se normaliza.
La ablación no termina el día del procedimiento. El nódulo se reabsorbe a lo largo de meses y es necesario comprobar su evolución, no como un trámite, sino porque es la manera de saber a tiempo si sigue el curso esperado. Para quien vive fuera, ese seguimiento tiene una regla: las sonografías se realizan en su país, y el Dr. Jacobo las revisa desde el consultorio.
Los cuatro controles del primer año
- 01Al mesLa primera medida después del procedimiento. Es la referencia con la que se compara todo lo demás, y en ella se revisa además que no haya quedado ninguna molestia.
- 02A los tres mesesYa se aprecia reducción, aunque no la definitiva. Se compara el volumen con el del mes y se revisa la función tiroidea en la analítica.
- 03A los seis mesesEs cuando la reducción suele apreciarse con claridad y cuando se confirma que el nódulo sigue la evolución esperada. En la mayoría de los casos, los síntomas han desaparecido antes.
- 04Al añoEs la medición de referencia del tratamiento. A partir de entonces, se realiza un control cada uno o dos años, porque una parte de los nódulos recrece más tarde.
- 70.9 %de reducción mediana del volumen a los doce meses, y el 78.4 % de los nódulos se reduce a la mitad o más.Russell JO et al. Surgery. 2024, 175(1): 139-145. 620 nódulos.
- 10 a 23 %de los nódulos recrece en el seguimiento largo, y cerca del 12 % necesita un segundo tratamiento. Es la razón de que los controles sigan después del primer año.Shin JH et al. Korean J Radiol. 2025, 26(2): 193-203 · Bernardi S et al. Front Endocrinol. 2020, 11: 582550.
Qué conviene que mida su radiólogo
Un nódulo tratado con radiofrecuencia no se ve como un nódulo normal. Cambia de aspecto: se vuelve más oscuro y heterogéneo, sus bordes se difuminan y, con el tiempo, se reduce. Si no se sabe que fue tratado, ese aspecto puede describirse como algo nuevo o preocupante. Por eso conviene que su radiólogo sepa que el nódulo se trató y qué buscar, y por eso el Dr. Jacobo habla directamente con él si es necesario.
- Los tres diámetros del nódulo y, si es posible, el volumen en mililitros, medidos de la misma manera que en el control anterior.
- Si queda alguna zona con aspecto de tejido vivo en los bordes, y si tiene flujo en el Modo de la sonografía que muestra el flujo de sangre. Tejido que sigue teniendo flujo después de la ablación es tejido que no se trató..
- El resto de la glándula: que no haya nódulos nuevos y que el tejido sano siga igual.
- Las imágenes, no solo el informe: comparar dos imágenes dice más que comparar dos números.
Qué nos envía y cómo
Después de cada sonografía, nos envía el informe y las imágenes por WhatsApp o por correo electrónico. Una fotografía del informe tomada con el teléfono es suficiente, y si el centro le entrega las imágenes, mejor aún. El Dr. Jacobo las compara con las medidas anteriores y le responde cómo evoluciona. Si su radiólogo tiene dudas sobre lo que observa, se coordina una conversación directa entre ambos. No es necesario agendar nada para eso.
Lo que se evalúa en la analítica
La función tiroidea, con la Hormona de la hipófisis que indica a la tiroides cuánta hormona producir. Es la primera que se evalúa para saber si la glándula funciona. y la T4 libre, se revisa en los controles del primer año, sobre todo en los primeros meses. Casi siempre la glándula sigue produciendo su hormona con normalidad, y en quien tiene anticuerpos antitiroideos o una TSH alta de partida se vigila con más atención. Y si le hacen una analítica en la primera semana después del procedimiento, conviene no alarmarse con el resultado: puede salir alterada de forma pasajera, en la dirección contraria a la que se teme, porque el nódulo calentado libera la hormona que tenía almacenada.
Cuándo se agenda una videollamada
- Cuando el volumen sube respecto al control anterior, en lugar de bajar o mantenerse.
- Cuando reaparecen los síntomas: la presión, el abultamiento en el cuello, la molestia al tragar.
- Cuando la TSH no se normaliza en los controles del primer año.
- O, simplemente, cuando usted desee conversar con el doctor: el seguimiento está a su disposición.
- Russell JO et al. Surgery. 2024, 175(1): 139-145.
- Bernardi S et al. Front Endocrinol. 2020, 11: 582550.
- Shin JH et al. Korean J Radiol. 2025, 26(2): 193-203.
- Wang N et al. Int J Hyperthermia. 2021, 38(1): 1060-1068.
- Li S et al. Changes in thyroid function after thermal ablation of thyroid nodules. Front Endocrinol. 2025, 16: 1557725.
- Kim JH et al. 2017 Thyroid Radiofrequency Ablation Guideline: Korean Society of Thyroid Radiology. Korean J Radiol. 2018, 19(4): 632-655.
