- Tras una cirugía de tiroides, la voz se afecta de forma temporal en cerca de uno de cada diez pacientes y de forma permanente en poco más de dos de cada cien, según una revisión de 25,000 casos.
- Tras una ablación, el cambio de voz se describe en uno de cada cien y la lesión permanente en menos de dos de cada mil, y en una serie reciente de 620 nódulos no hubo ninguna.
- Las dos cifras salen de pacientes distintos y no son una competencia, y lo que sí se puede comparar es qué hace cada técnica para proteger el nervio.
El El nervio que mueve la cuerda vocal de cada lado. Sube por el cuello adherido a la cara posterior de la tiroides. sube por el cuello adherido a la cara posterior de la tiroides, uno a cada lado, y llega a la laringe, donde mueve la cuerda vocal. Si uno deja de funcionar, esa cuerda vocal queda inmóvil: la voz se vuelve ronca y débil, se fatiga, y a veces resulta difícil tragar líquidos. Si es transitorio, se recupera en semanas o meses. Si es permanente, hay tratamientos, pero la voz anterior no se recupera por completo. Por eso este nervio es la preocupación central de cualquier médico que trate la tiroides.
En la cirugía
Para extirpar un lóbulo hay que separarlo del nervio, que discurre adherido a él. El cirujano lo identifica, lo sigue y lo protege durante toda la disección. Hoy se ayuda del Equipo que registra la actividad del nervio durante la cirugía y avisa con una señal si se está irritando., que avisa con una señal si el nervio se está irritando, y de las lupas de aumento. Aun así, el nervio se puede inflamar por la manipulación, y en una minoría lesionarse. Las cifras dependen mucho de la extensión de la cirugía, de si es la primera o una reintervención, y de la experiencia de quien opera.
- 9.8 %de parálisis temporal de la cuerda vocal tras cirugía de tiroides, y 2.3 % permanente, en una revisión sistemática de 27 estudios con 25,000 pacientes.Jeannon JP et al. Int J Clin Pract. 2009, 63(4): 624-629.
Un matiz que conviene tener en cuenta: esas cifras son de todo tipo de cirugía, incluidas las de cáncer con vaciamiento de ganglios y las reintervenciones, que son las que más riesgo tienen. En una lobectomía por un nódulo benigno, en manos con experiencia y con neuromonitor, el riesgo permanente es claramente menor. Conviene conocer las cifras de quien vaya a operar, además de las de la literatura.
En la ablación
La ablación no realiza ningún corte, pero el calor se propaga, y el nervio está a milímetros del borde del nódulo. Lo que lo protege es la técnica: el electrodo se introduce por el centro del cuello, orientado en sentido contrario al nervio, se trata el nódulo por zonas con la punta visible en pantalla en todo momento, se deja sin tratar un margen junto al trayecto del nervio y, si hace falta, se inyecta líquido para separar el nódulo de las estructuras vecinas. Y hay una razón por la que las guías exigen anestesia local: el paciente habla durante el procedimiento, y cualquier cambio en la voz se detecta de inmediato y el procedimiento se detiene.
- 1.02 %de cambio de voz tras una ablación. La paresia del nervio suele ser transitoria y se resuelve en dos o tres meses, y la permanente se describe en 0 a 0.17 %.Chung SR, Suh CH, Baek JH et al. Int J Hyperthermia. 2017, 33(8): 920-930 · Issa PP et al. Gland Surg. 2024, 13(1): 77-86.
- 0alteraciones permanentes de la voz en 620 nódulos tratados en tres centros norteamericanos, con una tasa global de complicaciones del 3.2 %.Russell JO et al. Surgery. 2024, 175(1): 139-145.
Cómo se leen las dos cifras
Cirugía
- Riesgo temporal cerca de uno de cada diez, y permanente poco más de dos de cada cien
- Las cifras incluyen cirugías de cáncer, vaciamientos y reintervenciones
- El nervio se ve, se sigue y se monitoriza
- Es la vía habitual cuando hay cáncer o sospecha de cáncer
Ablación
- Cambio de voz en uno de cada cien, y permanente en menos de dos de cada mil
- Las cifras son de nódulos benignos, sin cáncer ni ganglios
- El nervio no se ve: se protege con la vía de entrada, el margen y el paciente hablando
- Para nódulos benignos y, en pacientes seleccionados, un papilar de un centímetro o menos y sin ganglios. La comparación es válida cuando las dos opciones son posibles
Las cifras no dicen que una técnica sea mejor que la otra: dicen que, cuando las dos son posibles para el mismo nódulo benigno, la ablación expone menos al nervio. Cuando solo una es posible, la comparación deja de tener sentido.
Si la voz cambia después
En los dos casos, una ronquera leve los primeros días es esperable y desaparece. Lo que conviene revisar es un cambio marcado, que no mejora en la primera semana o que empeora, o cualquier dificultad para tragar líquidos. Se explora la cuerda vocal, casi siempre con una cámara pequeña introducida por la nariz, y se realiza seguimiento. La mayoría de las Debilidad parcial de un nervio o un músculo, en este caso de la cuerda vocal. Suele ser temporal. se recuperan de forma espontánea en dos o tres meses, mientras tanto, la terapia de voz ayuda.
- Jeannon JP, Orabi AA, Bruch GA, Abdalsalam HA, Simo R. Diagnosis of recurrent laryngeal nerve palsy after thyroidectomy: a systematic review. Int J Clin Pract. 2009, 63(4): 624-629.
- Chung SR, Suh CH, Baek JH et al. Safety of radiofrequency ablation of benign thyroid nodules and recurrent thyroid cancers: a systematic review and meta-analysis. Int J Hyperthermia. 2017, 33(8): 920-930.
- Issa PP et al. Gland Surg. 2024, 13(1): 77-86.
- Russell JO et al. Surgery. 2024, 175(1): 139-145.
- Kim JH et al. 2017 Thyroid Radiofrequency Ablation Guideline: Korean Society of Thyroid Radiology. Korean J Radiol. 2018, 19(4): 632-655.
