- Un nódulo autónomo produce hormona sin obedecer a la hipófisis, y se sospecha por una TSH baja y se confirma con una gammagrafía.
- El radioyodo es la primera opción de la guía europea, y la cirugía, cuando el nódulo es grande o hay otras razones, y la ablación, cuando el radioyodo no es opción o el paciente no lo quiere.
- Con la ablación, en la literatura el nódulo se reduce alrededor de un 79 % al año, pero la TSH se normaliza solo en algo más de la mitad de los casos.
La tiroides normal produce hormona cuando la hipófisis se lo ordena, a través de la Hormona de la hipófisis que le ordena a la tiroides producir. Cuando un nódulo produce por su cuenta, la TSH baja.. Un Nódulo que produce hormona tiroidea sin obedecer a la hipófisis. En la gammagrafía aparece «caliente». no responde a esa señal: produce de forma independiente, y la hipófisis, ante el exceso de hormona, deja de estimular la glándula. Por eso la primera pista casi nunca es un síntoma: es una TSH baja en una analítica de rutina.
Cómo se sabe que un nódulo es autónomo
Se confirma con dos estudios. La analítica, que muestra la TSH baja y, a veces, la T4 o la T3 altas. Y la Imagen que muestra qué partes de la tiroides captan yodo. Se realiza con una dosis mínima de un trazador radiactivo y no es lo mismo que el tratamiento con radioyodo., una imagen que muestra qué parte de la tiroides está captando yodo: el nódulo autónomo aparece «caliente», en plena actividad, mientras el resto de la glándula aparece inactivo. Esa imagen es la que distingue un nódulo autónomo de cualquier otro, y es la que se solicita cuando la TSH resulta baja.
Un detalle que tranquiliza: el nódulo autónomo es casi siempre benigno, y las guías de ablación aceptan una sola biopsia benigna en lugar de las dos habituales, precisamente porque la gammagrafía ya dice mucho de él.
Por qué se trata aunque no moleste
Porque el exceso de hormona, aunque sea leve y no dé síntomas, tiene consecuencias con los años: en el corazón, con el ritmo, y en los huesos, con la densidad. Los síntomas, cuando aparecen, son los del hipertiroidismo: palpitaciones, calor, temblor, pérdida de peso, insomnio. Pero muchos nódulos autónomos se tratan antes de que nada de eso ocurra, sobre todo en personas mayores, en quienes el riesgo cardíaco pesa más.
Las opciones, una por una
- 01Los medicamentos antitiroideosFrenan la producción de hormona mientras se toman, aunque no resuelven el nódulo. Sirven para preparar otro tratamiento o para quien no puede recibir ninguno de los otros.
- 02El radioyodoUna cápsula de yodo radiactivo que solo el nódulo, que es el que está activo, absorbe. Lo reduce y detiene su actividad en meses. Es la primera opción de la guía europea, y una parte de los pacientes acaba con hipotiroidismo y toma hormona después.
- 03La cirugíaSe extirpa la mitad de la tiroides en la que está el nódulo. Resuelve el problema en un solo tiempo y permite que el patólogo estudie la pieza. Es lo indicado cuando el nódulo es grande, comprime o hay algo más que estudiar.
- 04La ablación por radiofrecuenciaReduce el nódulo desde dentro, con anestesia local, y la glándula se conserva. Se considera cuando el radioyodo no es opción o el paciente no lo quiere. Reduce el volumen con eficacia, y normaliza la hormona con menos seguridad.
Lo que la ablación consigue en este nódulo
En este punto conviene ser exacto, porque es donde la ablación rinde menos que en el nódulo que solo causa síntomas de compresión. Reducir el volumen lo consigue bien. Detener por completo la producción de hormona depende de que se trate toda la parte activa del nódulo, y eso no siempre se logra en una sesión.
- 79 %de reducción del volumen al año en los nódulos autónomos tratados con radiofrecuencia, en los estudios agrupados.Cesareo R et al. Rev Endocr Metab Disord. 2019, 20(1): 37-44.
- 57 %de los pacientes normalizó la TSH al año. Es decir, en algo más de la mitad, y el resto mantuvo un exceso de hormona y necesitó otro tratamiento o una segunda sesión.Misma revisión. Es la cifra que conviene tener delante antes de elegir esta opción.
Ese 57 % es el motivo de que las guías pongan el radioyodo primero. La ablación tiene sentido cuando el radioyodo no se puede usar o no se quiere, y cuando se acepta de antemano que puede hacer falta una segunda sesión o, si no basta, otro tratamiento. En la consulta se le dice si su nódulo entra en ese caso, y por qué.
- Ross DS et al. 2016 American Thyroid Association Guidelines for Diagnosis and Management of Hyperthyroidism and Other Causes of Thyrotoxicosis. Thyroid. 2016, 26(10): 1343-1421.
- Papini E, Monpeyssen H, Frasoldati A, Hegedüs L. 2020 European Thyroid Association clinical practice guideline for the use of image-guided ablation in benign thyroid nodules. Eur Thyroid J. 2020, 9(4): 172-185.
- Cesareo R et al. Efficacy of radiofrequency ablation in autonomous functioning thyroid nodules. A systematic review and meta-analysis. Rev Endocr Metab Disord. 2019, 20(1): 37-44.
- Kim JH et al. 2017 Thyroid Radiofrequency Ablation Guideline: Korean Society of Thyroid Radiology. Korean J Radiol. 2018, 19(4): 632-655.

