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Nódulos, bocio y cáncer, y la opción de tratar sin cirugía cuando el caso lo permite.

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Tiroides6 min de lectura

Bocio multinodular: cuándo basta con vigilarlo y cuándo conviene tratarlo.

Tener varios nódulos en la tiroides es mucho más común de lo que parece, y la mayoría no obliga a hacer nada. Lo que decide entre vigilar y tratar no es el número de nódulos, sino cuatro situaciones concretas, y conviene conocerlas antes de la consulta.

Dr. Joan JacoboCirujano oncólogo, especialista en tiroides
Una tiroides en forma de mariposa, en azul, con varios nódulos redondos de distintos tamaños dentro, junto a una lupa y un reloj de arena.
En resumen
  • Un bocio multinodular benigno que no da síntomas ni produce hormona en exceso se vigila con sonografía, y las guías europeas y americanas coinciden.
  • Se trata cuando comprime las estructuras del cuello, cuando se ve o crece, cuando alguno de los nódulos produce hormona de forma independiente o cuando uno resulta sospechoso.
  • Las opciones son tres, cirugía, radioyodo y ablación, y cada una sirve para un bocio distinto, y tomar levotiroxina para «encogerlo» no está entre ellas.

Bocio quiere decir tiroides agrandada, y multinodular, que ese agrandamiento está hecho de varios nódulos en lugar de uno solo. El nombre impresiona más de lo que suele corresponder: la mayoría de esos nódulos son benignos y muchos llevan años presentes sin haberse detectado. Lo que sigue es cómo se decide, en la consulta, si el suyo se vigila o se trata.

Cada nódulo se evalúa por separado

Un bocio multinodular se evalúa nódulo por nódulo, no como una sola pieza. Las guías americanas piden evaluar cada nódulo por su aspecto en la sonografía, no solo el más grande, porque el que preocupa no siempre es el que más mide. Un nódulo pequeño con rasgos sospechosos pesa más que uno grande y de aspecto tranquilo. Por eso el informe debería describir cada nódulo de más de un centímetro con su Puntuación del 1 al 5 que el radiólogo asigna a cada nódulo según su aspecto en la sonografía. Decide si hace falta biopsia y a partir de qué tamaño., y por eso a veces se biopsia uno que no es el mayor.

Cuándo basta con vigilarlo

Si ninguno de los nódulos es sospechoso, la glándula no comprime ni se aprecia a simple vista y la Hormona de la hipófisis que le ordena a la tiroides producir. Si la tiroides produce de más, la TSH baja, y si produce de menos, sube. es normal, la respuesta de las dos guías es la misma: no se trata, se vigila. La Asociación Europea de Tiroides lo recoge así: una lesión benigna que no da síntomas no se trata. Vigilar significa una sonografía periódica, comparando el volumen de cada nódulo con el anterior, y una analítica de forma periódica. Vigilar no es desentenderse, y es una decisión médica, y muy a menudo la correcta.

Cuándo conviene tratarlo

  1. 01Cuando comprimePresión al tragar, sensación de ahogo al acostarse, una tos o carraspera nuevas. Un bocio grande también puede crecer hacia el tórax, detrás del esternón, y entonces produce molestias sin que se aprecie desde fuera.
  2. 02Cuando se ve o creceUn cuello que cambia de forma, o nódulos que en cada sonografía de seguimiento miden más. El crecimiento se mide en volumen, no en un solo diámetro.
  3. 03Cuando produce hormona en excesoUno o varios nódulos pueden volverse autónomos y bajar la TSH. Es el bocio multinodular tóxico, y se trata aunque no cause síntomas de compresión.
  4. 04Cuando uno es sospechosoUn nódulo con TIRADS alto o una biopsia que no es benigna cambia la conversación entera: entonces se opera, y quien opera es un cirujano oncólogo.

Las tres opciones, y para qué bocio sirve cada una

Cuando hay que tratar, hay tres caminos, y la elección depende de cómo es el bocio, no de la preferencia de entrada.

  • Cirugía. Extirpa la glándula completa o una de sus mitades. Es lo indicado cuando el bocio es muy grande, cuando se extiende hacia el tórax, cuando hay muchos nódulos que causan molestias a la vez o cuando alguno es sospechoso. Resuelve el problema en un solo tiempo, y a cambio, si se extirpa toda la glándula, la hormona tiroidea se toma de por vida.
  • Radioyodo. Una cápsula de yodo radiactivo que la tiroides absorbe y que reduce el tejido que produce hormona en exceso. Es la primera opción de las guías en el bocio multinodular tóxico cuando no hay razones para operar. Actúa en meses, no en días, y una parte de los pacientes acaba con hipotiroidismo.
  • Ablación por radiofrecuencia. Reduce desde dentro el nódulo o los nódulos que causan el problema, con anestesia local y sin extirpar la glándula. Encaja cuando uno o dos nódulos dominantes son los que comprimen o se ven, y son benignos con dos biopsias. Cuando los nódulos son muchos y el problema es el tamaño de toda la glándula, la cirugía resuelve mejor el conjunto.

La levotiroxina para «encogerlo»: por qué se dejó de indicar

Durante años se recetó hormona tiroidea a personas con la tiroides sana para intentar que los nódulos se redujeran. La guía americana lo desaconseja de forma expresa en poblaciones con yodo suficiente: el beneficio es pequeño y una TSH suprimida durante años tiene consecuencias en el corazón y en los huesos. La levotiroxina se indica cuando la tiroides no produce suficiente, y no para encoger un bocio.

Fuentes
  1. Haugen BR et al. 2015 American Thyroid Association Management Guidelines for Adult Patients with Thyroid Nodules and Differentiated Thyroid Cancer. Thyroid. 2016, 26(1): 1-133.
  2. Papini E, Monpeyssen H, Frasoldati A, Hegedüs L. 2020 European Thyroid Association clinical practice guideline for the use of image-guided ablation in benign thyroid nodules. Eur Thyroid J. 2020, 9(4): 172-185.
  3. Ross DS et al. 2016 American Thyroid Association Guidelines for Diagnosis and Management of Hyperthyroidism and Other Causes of Thyrotoxicosis. Thyroid. 2016, 26(10): 1343-1421.
  4. Kim JH et al. 2017 Thyroid Radiofrequency Ablation Guideline: Korean Society of Thyroid Radiology. Korean J Radiol. 2018, 19(4): 632-655.
Preguntas

Lo que suelen preguntar sobre esto.

  • No por ser muchos. El riesgo depende del aspecto de cada nódulo, no de cuántos haya. Una tiroides con cinco nódulos de aspecto tranquilo preocupa menos que una con uno solo de rasgos sospechosos. Por eso se evalúa cada uno.

  • Depende de cuántos y de dónde estén. Lo habitual es tratar el que da los síntomas, o los dos dominantes. Si son muchos y el problema es el tamaño de toda la glándula, se le explica con claridad que la cirugía resuelve mejor.

  • Lo marca el aspecto de los nódulos: en los de bajo riesgo las sonografías se espacian a años, no a meses. En la consulta se le da el calendario por escrito y se compara siempre con el estudio anterior, no solo con el último.

  • Que alguno de los nódulos está produciendo hormona por su cuenta. Se confirma con una gammagrafía, y se trata aunque no cause molestias, porque el exceso de hormona sostenido afecta al corazón y a los huesos.

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