- El seguimiento no termina con el alta: las revisiones detectan complicaciones y, más adelante, cualquier recurrencia.
- Comer, moverse y rehabilitar cambian según el sitio de la cirugía, y los plazos concretos los da quien le operó, con su cirugía delante.
- Infección, hinchazón que crece, fiebre o una herida que no cierra son motivo para consultar sin esperar a la revisión.
Cada cirugía es distinta, y aun así hay un guion común. Conocerlo antes de operarse alivia buena parte del miedo de después, porque casi todo lo que va a pasar tiene nombre y tiene motivo.
El seguimiento
Las revisiones tras la cirugía tienen dos objetivos que se suceden en el tiempo. Las primeras, en las semanas siguientes, vigilan la herida y la recuperación. Las de después, durante años, buscan cualquier signo de que el cáncer vuelva, con exploración y estudios de imagen según el caso: mamografía anual tras un cáncer de mama, sonografía de cuello tras uno de tiroides. Las revisiones son justamente lo que permite ver algo pequeño a tiempo, y por eso conviene no dejarlas pasar.
Los medicamentos y lo que viene después
Los primeros días se toman analgésicos con horario, no «cuando duela», y a veces un antibiótico. Los medicamentos de base se siguen tomando salvo indicación contraria. Y según el tipo y la etapa del tumor, puede hacer falta un tratamiento Tratamiento que se da después de la cirugía para eliminar células que no se ven y reducir el riesgo de que el cáncer vuelva.: radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal o dirigida, coordinadas con oncología médica. Se decide con el resultado de la pieza operada, que tarda unos días en llegar del patólogo.
La comida
Depende del sitio. Tras una cirugía de cabeza y cuello puede resultar difícil tragar durante unos días, y la dieta empieza blanda o líquida. Tras una de estómago o intestino, se come en cantidades más pequeñas y más veces al día, y a veces con consejos concretos durante un tiempo. Tras una de mama, de tiroides o de piel, no hay restricción: una dieta variada, con proteína suficiente para cicatrizar, y agua.
La rehabilitación
- 01Mama y axilaEjercicios del hombro desde pronto, para evitar la rigidez y prevenir el linfedema. Una cirugía conservadora suele ser ambulatoria o de una noche, y la mastectomía, unos días de ingreso y dos a cuatro semanas de recuperación.
- 02Tiroides y cuelloUna noche de hospital es lo habitual, y una o dos semanas hasta volver a la rutina. Molestia al tragar y voz ronca unos días son normales. En cirugías mayores de cabeza y cuello puede hacer falta terapia del habla y de la deglución.
- 03TóraxFisioterapia respiratoria y ejercicios de respiración para recuperar la capacidad pulmonar.
- 04AbdomenCaminar pronto, dieta progresiva y varias semanas de recuperación con esfuerzos limitados.
Lo que conviene vigilar
- Fiebre, o enrojecimiento y calor alrededor de la herida: puede ser una infección.
- Una hinchazón que crece bajo la herida: puede ser un Acumulación de líquido bajo la herida en las semanas siguientes a la cirugía. Es frecuente tras cirugía de mama o axila y se drena si molesta. o un hematoma, que se tratan.
- Una herida que se abre o no cierra.
- Hinchazón del brazo o la pierna del lado operado: linfedema, que conviene tratar pronto.
- Dificultad para respirar o dolor en una pierna: conviene consultar el mismo día.

