- Respirar hondo y toser con control desde el primer día previene la neumonía, la complicación respiratoria más común tras una anestesia general.
- Levantarse y caminar pronto mueve la sangre de las piernas, favorece que el intestino recupere su función y acorta el ingreso.
- Mover la articulación cercana a la cirugía evita la rigidez, y recuperar la fuerza viene después y es progresivo.
Respirar hondo y toser con control
Se empieza el primer día. Se inspira despacio por la nariz hasta llenar los pulmones, se retiene un momento y se suelta despacio, y diez veces, varias veces al día. Y se tose de forma firme sujetando la herida con una almohada. Evita que el pulmón se colapse en las bases y previene la neumonía, que es la complicación respiratoria más común tras una anestesia general.
Levantarse pronto
Sentarse al borde de la cama el mismo día y caminar en cuanto se le autorice, aunque sean unos pasos. Mueve la sangre de las piernas y reduce el riesgo de Un coágulo que se forma en una vena, casi siempre de la pierna, cuando la sangre circula despacio por estar mucho tiempo inmóvil., favorece que el intestino recupere su función y acorta el ingreso. Cuanto antes se empieza a caminar, más corto suele ser el ingreso.
- 01Día 1: respirar y toserDiez respiraciones lentas y profundas, varias veces al día, y tos sujetando la herida.
- 02Día 1: sentarse y dar pasosAl borde de la cama primero, y luego unos pasos con ayuda, en cuanto lo autoricen.
- 03Primeros días: mover la articulaciónHombro tras mama o axila, y cadera y tronco, con cuidado, tras abdomen. Lento y sin dolor agudo.
- 04Semanas después: fuerzaBandas, peso ligero, el propio cuerpo. Con poca carga al principio y de forma progresiva, cuando la herida lo permita.
Mover la articulación cercana
Después de una cirugía de mama o de axila, el hombro, y después de una de abdomen, la cadera y el tronco con cuidado. Son movimientos de amplitud, lentos, hasta donde llegue sin dolor agudo, y un poco más cada día. Evitan la rigidez y, en la axila, ayudan a prevenir el Hinchazón del brazo o la pierna por acumulación de linfa cuando se extirparon o dañaron los ganglios de esa zona.. El fisioterapeuta indica cuáles y cuándo, y conviene seguir su pauta.
Recuperar la fuerza
Más adelante, cuando la herida lo permite: bandas elásticas, peso ligero, ejercicios con el propio cuerpo. Con poca carga al principio, aumentándola de forma progresiva. El objetivo no es el gimnasio, sino recuperar la vida de antes con el cuerpo que se tiene ahora.
Lo que conviene evitar
- Cargar peso antes de tiempo.
- Forzar a través del dolor agudo.
- Dejar los ejercicios porque «ya estoy bien».
- Y lo contrario: quedarse en cama por miedo.

