- Tras extirpar la mitad de la tiroides, alrededor de una de cada cuatro personas necesita después hormona tiroidea, y tras extirparla por completo, todas.
- Tras una ablación, el hipotiroidismo permanente es raro: por debajo del 1 % en las series grandes.
- Hay un subgrupo con más riesgo, sobre todo quien tiene anticuerpos tiroideos, y conviene saberlo antes.
La tiroides fabrica la hormona que regula el metabolismo. Si se extirpa, hay que reponerla cada día con un comprimido, y si se conserva y sigue funcionando, no. Esa es la lógica de tratar un nódulo benigno sin extirpar la glándula. Lo que sigue es cuánto de esa lógica está respaldado por la literatura, y dónde tiene matices.
Después de la cirugía
Cuando se extirpa toda la glándula, tomar hormona es una consecuencia anatómica, no un fallo: no queda tejido que la produzca. Cuando se extirpa la mitad de la tiroides, una Cirugía en la que se extirpa la mitad de la tiroides (un lóbulo). También se llama lobectomía., la mitad que se conserva suele bastar, pero no siempre.
- 29 %de las personas desarrolla hipotiroidismo tras una hemitiroidectomía, y un 23 % necesita levotiroxina.Cooper D et al. Thyroid Res. 2024, 17: 18. Metaanálisis de 66 estudios.
- 100 %tras una tiroidectomía total. Es lo esperado, y se compensa con un comprimido diario, ajustado según las analíticas.Consecuencia anatómica: sin glándula no hay producción de hormona.
Después de una ablación
La ablación calienta el nódulo y deja el resto de la glándula intacto. En la serie multicéntrica coreana de Baek, con 1,459 pacientes tratados con radiofrecuencia, el hipotiroidismo permanente apareció en un solo caso, y en la serie más grande publicada de ablación térmica, con más de dos mil pacientes, el hipotiroidismo franco que se ve al mes había desaparecido a los doce meses, mientras que el Alteración que solo se ve en la analítica (la TSH sube) sin que la persona note síntomas., que solo se detecta en la analítica, fue transitorio en casi todos los casos.
Conviene decirlo con claridad: no existe todavía un metaanálisis dedicado al hipotiroidismo tras radiofrecuencia en concreto, ni una comparación directa entre radiofrecuencia y hemitiroidectomía con ese desenlace. La diferencia es grande y consistente en todas las series, pero se describe como «rara» y no como «imposible».
La primera semana: el dato que sorprende
En los primeros días después de la ablación, la analítica puede mostrar lo contrario de lo que se teme: un exceso pasajero de hormona, porque el nódulo calentado libera la que tenía almacenada. Ocurre en más de un tercio de los pacientes, casi siempre sin síntomas, y se normaliza solo. Conviene saberlo para no alarmarse con un resultado de la primera semana.
Quién tiene más riesgo
No todos parten del mismo punto. Tres factores aumentan la probabilidad de que la glándula no compense después: tener Anticuerpos contra una enzima de la tiroides. Cuando son positivos indican una tiroiditis autoinmune, que puede progresar a hipotiroidismo. positivos, una TSH ya alta antes del procedimiento y ablacionar una proporción grande del volumen tiroideo. La guía coreana lo recoge así: en pacientes con anticuerpos tiroideos «puede ser prudente advertirles antes del tratamiento». Por eso la función tiroidea y los anticuerpos se analizan antes, no después.
- Anticuerpos anti-TPO positivos o diagnóstico previo de tiroiditis de Hashimoto.
- TSH basal elevada, aunque todavía no tome hormona.
- Nódulos grandes que ocupan una parte importante de la glándula.
- Li S et al. Changes in thyroid function after thermal ablation of thyroid nodules. Front Endocrinol. 2025, 16: 1557725.
- Cooper D et al. Hypothyroidism after hemithyroidectomy: systematic review and meta-analysis. Thyroid Res. 2024, 17: 18.
- Wang N et al. Int J Hyperthermia. 2021, 38(1): 1060-1068.
- Kim JH et al. 2017 Thyroid Radiofrequency Ablation Guideline: Korean Society of Thyroid Radiology. Korean J Radiol. 2018, 19(4): 632-655.

